lunes, 15 de agosto de 2011

La Peor pelicula de mi vida: Torrente 4

Autor: Maria Pascual
Película: Torrente 4
Puedes seguirla en:  @maria_pascualm
Todo empezó la tarde de un viernes cualquiera en la que me ofrecieron ir al cine y yo accedí muy alegremente sin saber lo que me esperaba. Lo cierto es que pude haber escapado, “vente a ver otra película, Maria” me dijeron, pero yo tenía una idea muy clara: ir a ver Torrente 4, y en ese momento ningún otro plan me parecía mejor.

Así que ahí estábamos, yo y mis cinco amigos con nuestras palomitas, dispuestos a entrar cuando justo en la puerta del cine el de las entradas nos dijo: “como os pillemos comiendo esas palomitas dentro os echamos del cine ee”. Se ve que eso de que lleves las palomitas de fuera no les hace mucha gracia… El caso es que la tontería esta me tuvo en tensión todo el tiempo.

Al poco de comenzar la película me empezó a invadir la ligera sensación de que quizá ese no era el lugar más apropiado en el que podía estar en ese momento. Un pensamiento que adquiría más fuerza cada vez que el grupito de chavales que teníamos detrás, de entre 13 y 15 años (una edad muy mala para los hombres…) exclamaban: “uuh… que pechotes…” con una voz bastante desagradable cada vez que salía alguna chica un tanto ligerita de ropa.

Si os soy sincera no puedo decir que la película fuera mala, directamente es que no recuerdo nada de lo que pasaba. En serio, alguien que la haya visto ¿de qué iba la historia? Solo recuerdo dos momentos, y espero que con ellos comprendáis por qué he escogido esta película para esta sección.

El primero de ellos, un móvil saliendo de un orificio corporal en el que nunca, repito nunca, debería introducirse un móvil ni ningún otro objeto. Mi mente, muy sabia ella, había creado un falso recuerdo en el que el móvil previamente había sido envuelto en un plástico para evitar que se manchase, lo que habría sido todo un detalle, pero lo cierto es que no era así, el móvil estaba tal cual.

El otro momento que ha quedado grabado en mi mente transcurre en unas duchas en el momento en el que uno de los personajes se agacha y ala! ahí están en todo su esplendor esos “huevos colganderos” en un maravilloso plano detalle y por si fuera poco ¡en 3D! Porque sí, quería obviar este dato, pero vi la película en 3D, pagando por tanto un suplemento a la entrada que ya de por sí no era barata. 10 euros por ver con mayor realismo momentos vitales de la película, que son los que, como es lógico, destacas con el 3D. ¿Qué Torrente escupe? Pues que lo haga bien, que parezca que te dé en la cara. ¿Qué Torrente se explota un grano? Más de lo mismo. Porque para el resto de la película es prescindible, pero en esos momentos que no falte.

En conclusión, salí del cine con un claro pensamiento, que sólo una cosa había salvado esa tarde: la compañía, aunque precisamente fueron ellos los causantes de que estuviese en esa sala de cine… Y con una pregunta: ¿por qué no nos pillarían comiendo las palomitas y nos echarían del cine?

2 comentarios:

  1. De las mejores elecciones que he hecho, gastarme esos 10 euros en cerveza de forma parcial...aunque me tuviera que ir solo (maria...estuviste a tiempo...)

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  2. Cuánta verdad!!!jajaja
    Ojalá nos hubieran echado del cine...
    El más listo, Fer.

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